-
Saludo de Navidad
¿ Y donde está aquel Gran Pesebre de Navidad Banco del Desarrollo?. Ciertamente, innumerables Socios antiguos de nuestra organización, particularmente quienes trabajaban en la casa matriz o quienes accedían a ella, en esta época, podían apreciar y disfrutar, al ingresar al Hall principal, la presencia silenciosa de un gran Pesebre de Navidad. Algunos pensaban que estaba ahí por razones de administración, —sin duda. Otros estaban o no de acuerdo con que estuviera ahí ubicado, bien,– todos tienen derecho a opinar. Para otros en cambio era el símbolo de una fecha, –también es correcto. Todas las apreciaciones al respecto, diversas, diferentes y numéricamente proporcionales a la inmensa cantidad de personas, trabajadores y clientes que lo contemplaban, aunque fuera por un instante, son apreciaciones, sin duda, correctas.Hoy ya no está. No existe nuestro Gran Pesebre de Navidad en el Hall Principal. Pero tampoco esta la diversidad de opiniones que generaba entonces su presencia, de hecho y peor aun, ni siquiera existen opiniones al respecto, solo existe el silencio de nuestra emoción, de nuestros sentimientos por su ausencia. La misma emoción que sentimos cuando vimos desaparecer la pagina institucional BDD de nuestros terminales, o cuando despedimos a un compañero de años, o cuando nos separamos de puestos y grupos de trabajo, o cuando sentimos o escuchamos de otros colegas solo manifestar el deseo de irse de una buena vez del Banco, incluso cuando observamos cambios tan radicales en la conducta de algunas jefaturas y compañeros de trabajo que aprendieron rápidamente a decir Yes Sr. y olvidaron también rápidamente que sus éxitos dependían de nuestro trabajo.
Es en definitiva la historia de una familia de trabajo, como cualquier familia.
Aunque también y en la medida que sigamos sintiéndonos y tratándonos como familia sindical, con respeto entre nosotros, acogiendo a quienes llegan a vivir nuestra forma de convivencia interna, podemos emprender la búsqueda de nuestro Gran Pesebre de Navidad. Por lo menos en esta tarea, la de buscar nuestro propio Pesebre, no aquel que nos instalaba aquella administración, sino que nuestro propio Gran Pesebre, algo ya conocemos al respecto pues hubo hace cientos de años una familia que también busco un lugar y encontró un pesebre, humilde, pobre y a mal traer, pero era tan inmenso el acto de amor que aquella familia albergaba que termino siendo el Pesebre de de toda la Humanidad.
Busquemos, construyamos, caminemos juntos, emprendamos ahora, en esta etapa de nuestra vida de familia de trabajo el camino interior para encontrar nuestro propio Pesebre de Navidad…donde quiera Dios que este se encuentre y con todo lo que tengamos que enfrentar y asumir en su búsqueda, con todo lo que somos y podemos llegar a ser, con tu puedo y nuestro quiero construyamos nuestro nuevo Pesebre de Navidad.
Santiago, Diciembre 2009
¿Y tú que opinas?





